El fenómeno climático El Niño mantiene la atención de los especialistas por sus posibles efectos sobre las lluvias y las temperaturas en Argentina. Mientras se esperan precipitaciones abundantes en distintas regiones y una primavera más fría de lo previsto, todavía hay incertidumbre sobre cómo evolucionarán las condiciones durante el verano.

El Niño en Argentina: hasta cuándo podrían durar sus efectos y qué pasará con las lluvias

Matilde Rusticucci, investigadora y especialista en cambio climático de la Universidad de Buenos Aires (UBA), señaló en diálogo con TN que el escenario estacional todavía necesita precisiones y que las próximas actualizaciones permitirán conocer mejor qué puede ocurrir en los meses más cálidos. También se refirió a la evolución del fenómeno, que podría comenzar a perder intensidad entre marzo y abril, aunque aún no hay certezas sobre qué condiciones climáticas vendrán después.

El Niño seguirá activo hasta el verano y podría perder intensidad en marzo o abril

Uno de los puntos centrales del análisis de Rusticucci es la duración del fenómeno. Según sus estimaciones, El Niño comenzaría a disminuir su intensidad entre marzo y abril, aunque eso no significa que sus efectos sobre las lluvias desaparezcan de manera inmediata.

El panorama coincide parcialmente con las proyecciones difundidas por otros especialistas. Un informe publicado por La Nación el 30 de septiembre indicó que el fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad en diciembre y que las precipitaciones asociadas se extenderían hasta marzo de 2027.

Por su parte, el director del Servicio Meteorológico Nacional, Pedro Di Nezio, señaló en declaraciones a Infobae que los efectos de este episodio podrían prolongarse hasta abril de 2027, con riesgos de tormentas e inundaciones durante los primeros meses del año.

Esto implica que la evolución de El Niño debe analizarse en dos dimensiones: la intensidad del fenómeno en el océano Pacífico y sus consecuencias sobre las condiciones meteorológicas de Argentina. Ambas están relacionadas, pero no necesariamente evolucionan al mismo ritmo.

Cómo será el verano 2026-2027 en Argentina

Todavía no hay, según las declaraciones de Rusticucci, un panorama suficientemente definido para precisar cómo se comportarán las lluvias durante todo el verano. La especialista anticipó que hacia fines de octubre y principios de noviembre se contará con información más clara para evaluar las tendencias estacionales.

Las proyecciones que se publiquen durante ese período serán importantes para determinar qué regiones podrían registrar precipitaciones superiores a los valores habituales y dónde será necesario prestar especial atención al riesgo de anegamientos y crecidas.

Mientras tanto, los informes difundidos por la UBA y el SMN ya advierten sobre una primavera con lluvias por encima de lo normal en sectores del país, especialmente en el norte del Litoral y otras áreas del centro.

La distribución de las precipitaciones, sin embargo, no será uniforme. La señal de El Niño puede tener efectos diferentes según la región, la época del año y las condiciones atmosféricas que acompañen el fenómeno.

Por eso, las tendencias climáticas no deben interpretarse como una predicción exacta del tiempo para cada localidad. Para conocer si habrá lluvias o tormentas en una fecha determinada, será necesario consultar los pronósticos meteorológicos de corto plazo.

Primavera con temperaturas más bajas de lo esperado

Otro de los aspectos destacados por Rusticucci es el comportamiento de las temperaturas. La especialista señaló que se esperan registros inferiores a los previstos para esta época del año y que esa tendencia podría mantenerse hasta diciembre.

El escenario encuentra un antecedente en el pronóstico trimestral difundido por el SMN para septiembre, octubre y noviembre. Según informó Infobae, ese reporte contemplaba mayores probabilidades de temperaturas por debajo de los valores habituales en zonas de Cuyo, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, el sudoeste de Santa Fe y el centro-norte de la Patagonia.

En otras regiones, las perspectivas son diferentes. Para el norte argentino, el organismo estimó temperaturas dentro de los valores normales o levemente superiores, por lo que no corresponde extender la previsión de una primavera más fría a todo el país.

Rusticucci también mencionó algunas manifestaciones en la zona cordillerana de Mendoza. La evolución de las condiciones en esa región deberá seguirse a través de los informes meteorológicos, ya que los efectos de El Niño interactúan con otros factores que influyen sobre el tiempo.

¿Qué fenómeno climático podría llegar después de El Niño?

Una vez que El Niño pierda fuerza, una de las posibilidades es que el sistema climático ingrese en una fase neutral, es decir, sin condiciones características de El Niño ni de La Niña.

Sin embargo, Rusticucci advirtió que todavía no hay un pronóstico definido para el período posterior a marzo o abril. Por el momento, no es posible asegurar si se establecerán condiciones neutrales o si se desarrollará otra fase del fenómeno.

La distinción es importante porque El Niño, la fase neutral y La Niña tienen características diferentes y pueden modificar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del mundo.

En declaraciones recogidas por Infobae, Di Nezio también mencionó la posibilidad de que después del episodio actual se desarrolle La Niña, aunque ese escenario deberá confirmarse con las actualizaciones de los centros de monitoreo climático.

Por ahora, el foco de los especialistas está puesto en los próximos meses: la evolución de las temperaturas durante la primavera, la distribución de las lluvias en el verano y el posible pico de intensidad de El Niño hacia diciembre. Las nuevas proyecciones permitirán ajustar ese escenario y evaluar con mayor precisión qué regiones de Argentina podrían enfrentar los mayores impactos.